jueves, 15 de mayo de 2008

Aprendiendo sin darse cuenta

Me cuelo en el blog de Axel para contar que llevamos ya varios días enfermos.

Axel está decaído, se duerme de día en cualquier momento. Las noches las pasa tosiendo y con fiebre. Axel no sabe estar enfermo. Los amigos no nos pueden visitar. El cuerpo no tiene fuerzas. Axel se está aburriendo, pide muchas pelis. Eso de estar encerrados en casa no va con él. Cuando mi niño no salta y no corre, me empiezo a preocupar.

En los últimos 3 días nos salen las películas por las orejas. Yo estoy disfónica, y con tos. Me cuesta respirar, me entran unos ataques de tos horribles… No puedo leerle libros ni contarle cuentos así que… menos mal que tenemos algunos buenos documentales y algún que otro cuento con su audio grabado en CD.

Vimos “El Abismo. Extrañas criaturas de las simas marinas” de la BBC. Es buenísima. Axel la estaba buscando hace días y por fin la encontré. Hacía meses que no la veíamos. Son tres submarinos que van explorando los abismos en tres diferentes partes del mundo. Encuentran y filman unos animales asombrosos, que ni nos imaginamos que existen.

A través de tres inmersiones submarinas paralelas descubriremos a los habitantes de los fondos marinos, seres que son capaces de vivir a más de 500 metros de profundidad en total oscuridad. Conoceremos su forma de alimentación, cómo se defienden de sus posibles agresores y cómo se han adaptado para ahorrar energía en sus movimientos. La primera inmersión se lleva a cabo en la bahía de Monterrey, cerca de la costa californiana, en la que se encuentra un cañón submarino de más de un kilómetro y medio de profundidad. La siguiente inmersión se realiza en las cercanías de la isla de Gran Caimán, en el corazón del mar Caribe, sobre auténticas montañas sumergidas. La última se produce en mitad del océano Atlántico, sobre la dorsal central atlántica, una cordillera submarina de 48 kilómetros de anchura con un cañón en medio. Descubriremos al pez cola de rata, un carroñero de aguas profundas, al pulpo dumbo, un extraño octópodo que sólo habita en las profundidades, o a un gigantesco tiburón de seis branquias y a criaturas luminiscentes como la medusa hydrozoa o el tenóforo rojo.

Luego vimos un documental del “Asombroso Cuerpo Humano” de la BBC (que, muy oportuno, hablaba del invierno, del contagio, de los virus y como penetran en la célula, hablaba de nuestros síntomas. Aprendimos mucho. Es una serie interesante, no está hecha especialmente para niños, así que a algunos os puede parecer un pelín fuerte, pero a nosotros nos gusta que se llamen las cosas por su nombre. Hay una de olores corporales que es genial. Va de gases, sudores y halitosis.)

También vimos algunos capítulos de Bolek i Lolek y sus viajes por el mundo. (Estas son de mi infancia) A simple vista no traen grandes aprendizajes, pero, como digo, solo aparentemente.

Las de "Bolek i Lolek" no todas me gustan, a veces transmiten unos mensajes de pena, pero, claro, hay que pensar que fueron hechas hace 40 años.

Después de ver unos cuantos capítulos Ax me trajo el globo del mundo y me dice: “mama, enseñame donde está Mongolia. Quiero ver donde está Gobi”. Se lo busque. Vimos como el Himalaya suponía un muro para el paso de la humedad desde el sur. Entendimos porque allí había un desierto. “Allí hay muchos fósiles. Allí se encontraron los primeros fósiles de huevos de dinosaurio. Me encantaría poder viajar a Gobi. Debe ser maravilloso este sitio. Imagínate, un desierto tan inmenso… uno de los más grandes del mundo”.

Sí, debe ser maravilloso. Que pena que sea tan caro. A lo mejor un día nos lo podemos permitir y nos iremos a viajar por Mongolia… Cuanto me gustaría poder cumplir esos preciosos deseos de Axel. Ayer tuvimos una conversación parecida sobre el Egipto. El Egipto no está lejos, pero siempre lo he descartado. Me parece tan peligroso…

Axel lleva enamorado de la prehistoria ya más de dos años. Pero va ampliando y profundizando que da gusto. Tiene muy buena memoria y se queda con todo a la primera. Luego juega, repite, vuelve, deja… Todo se va cristalizando y fortaleciendo.

Ayer de puro aburrimiento se lanzó hasta a colorear. Nunca le vi tan entregado al tema. Pero por supuesto coloreó bichos prehistóricos. Encontré unas webs con dibujos y fotos.


Había muchos con sus nombres extraños y complicados. Le imprimí uno llamado simplemente Dinosaurio. Y él me mira y dice: “Pero mamá, como pueden decir que es un dinosaurio, si es el Dimetrodon. Dimetrodon es anterior a los dinosaurios. ¡Para los dinosaurios el era prehistoria!”

Luego encontramos un recortable de velociraptor, genial y muy fácil de hacer. Hay que imprimirlo en una cartulina, el resultado lo tenéis aquí.

2 comentarios:

Mar dijo...

Es un verdadero rollo estar enfermo. A Eric tampoco le gusta nada porque no tiene fuerzas para correr ni subirse a los árboles. Eric no sabe dónde está Mongolia, ni tampoco conoce los animales prehistóricos, pero un día vimos un documental de la India y desde entonces está ahorrando a conciencia para viajar allí, le gustó porque allí mucha gente anda descalza (cómo a él le gusta), hay vacas y elefantes y mucho incienso. Pero hoy hemos visto un documental de Egipto, y se ha quedado maravillado con las pirámides y resulta que también quiere ir, y ahora tiene que ahorrar el doble... Yo he decidido que voy a ahorrar con él, así, conseguiremos antes todo el dinero que hace falta... De momento, quemamos incienso en casa y hemos construido una piramide con piezas de lego. Un beso muy grande, esperamos que estes mejor.

paloma dijo...

Yo al principio pensaba que a mi hijo el mayor le debía suceder "algo" raro pues si yo le daba pinturas y un "bonito dibujo" para colorear no le hacía ni caso...luego vi que al segundo le pasaba lo mismo...y al tercero...el cuarto aún no se ha decantado, ja,ja...
Pero si a todos los niños les gusta colorear!!!! me decía mi madre.
Claro!!! si no tienen nada mejor, imagino. O tal vez a algunos les encante de verdad..De todo hay.
Mis hijos tampoco tienen tanta erudición, es que tu chico es bárbaro pero en muchos aspectos son muy parecidos, se nota que son niños libres.
Un beso para los dos.